lunes, 30 de junio de 2014

Vital.

Dame solo la espalda cuando vaya a llenarla de tinta y versos, amor. Que hace ya tiempo que sueño con hacerlo, que son ya muchas las noches en que pienso tu piel como el mejor folio del universo.

Tú déjate llevar
yo prometo llenarte

La espalda de tinta y versos
la vida
de Vida y sueños.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Daydreaming.

Elige algo que te destroce la vida, aférrate a ello como un hambriento a un pedazo de pan. Encadénate y elige bien el grosor de tus cadenas -indestructibles-. Elige el camino difícil, el del sendero lleno de piedras. Elige las rosas marchitas, los pétalos caídos al fondo del pozo. Elige lo roto, lo sucio, lo muerto. Elige, también, algunos relojes con las agujas torcidas y quietas. Apaga la luna de una palmada. Elige no el sueño, sino el insomnio, las noches en vela, el tiempo despacio, el silencio y no el ruido. Elige la im-perfección de unos latidos, como el tic tac del reloj cuando el mundo calla. Rompe el mundo de un suspiro. Ven conmigo a vivir en el centrifugado de una lavadora, a vivir en el objetivo de una cámara de fotos cualquiera, de cualquiera, a vivir en constante adrenalina de un corazón lanzándose al vacío de un acantilado, a vivir en los dos minutos de un atardecer. Y encender la luna con un suspiro, y sentarte en el fondo del pozo a mirarla. Elige tragarte la llave del candado de las cadenas a las que te aferras. Dale cuerda al reloj con un soplo. Sueña con soñar en las noches de insomnio. Elige, eso sí, el camino dificil, haciendo equilibro sobre sus piedras... haz sangrar tus rodillas. Y revive la magia.

martes, 6 de mayo de 2014

Youth.

Veo sus pies en la ventanilla, acariciando la carretera, mi calma aparente era un partido de fútbol americano en mi cabeza en el que él era el quarterback con gorra hacia atrás del que solía decirle que tenía alma. De fondo se oían sirenas, dejando aquella ciudad atrás... y cada noche un sitio distinto, cada noche una barra de bar diferente desde la que otear el horizonte. Algún día te enseñaré el final del mar, aunque lo que busco está más allá.

Detrás de esos ojos inexpresivos, esos labios impasibles, miedo. Y nunca podremos bailar si tienes las manos ocupadas, por una cerveza que más quisiera ser más fría que yo. Siempre amé lo imposible, siempre quise volar en el agua y bucear sobre el cielo, no será difícil cavar en tierra ya revuelta. Se agarró a la poco probable pero muy aparente perfección de mis caderas, —enséñame el final del mar —dijo; entonces... entonces yo barajé la posibilidad de encadenarme siempre a esos ojos.

jueves, 1 de mayo de 2014

Un día más en el mundo.

Sobredosis de cafeína. Besos de mamá que curan males. El hurto del artículo 234 del Código Penal. Siestas y sueños raros. La profesora de mercantil quiere estrangularme. Despedidas en el aeropuerto. Ropa de verano y mente de invierno. Hoy parece que anochece más tarde. Y mi tía abuela dice que no sabe quién soy pero que me parezco mucho a alguien de su familia, que es la nariz, cree. Vamos a pedir pizza para cenar y la paz para el mundo. "Zona de simpatía obligatoria". 

Y nada de esto tiene sentido pero si de algo hay que morir ojalá lo haga de locura, o de amor, que es lo mismo. 

lunes, 14 de abril de 2014

Dos veces bueno.


No sé cómo ni cuando llegué aquí, me timaron, me bebí un bidón entero de felicidad, o es que soy gilipollas, pero si esto no es el Paraíso debe ser algo muy parecido. Tampoco sé cómo ni cuando se me cayó la armadura, eso que ahora se lleva tanto de cuánto más hijo de puta, mejor; o eso es lo que dicen vuestros actos, que a veces hablan más de lo que lo hace vuestra propia boca.

Siempre he pensado que todo lo vivo con más intensidad que el resto. Claro, que no es tan bueno como parece ser, porque lo bueno es dos veces bueno, pero lo malo es dos veces malo, y lo que crees malo dos veces más malo.


No me explico. Ya.

Supongo que una vez me hicieron daño del dos veces malo, y ahí fue cuando decidí volverme piedra, fría e incluso un poco zorra, porque claro, la armadura siempre viene con el manual de cómo ser una hija de puta de primera. Y así seguí hasta que fui conociendo un poco más de la vida, creo. Y el daño del dos veces malo me parecía ahora una soberana gilipollez que incluso me producía carcajadas, pero no me había ido mal esquivando los golpes y siempre había conseguido todo lo que había querido de todo el mundo casi sin esfuerzo alguno, porque en algún momento de mi maravillosa y calculada vida me había decidido a no dar ni sentir, y recibir si acaso, con la alarma puesta, no sea que alguien consiguiera resquebrajar la coraza.
Al final lo único que se resquebrajaba y desintegraba eran los momentos buenos de la vida, siempre latentes, pero en un segundo plano.

Y bueno, ahora es cuando viene lo del bidón de felicidad, que aparece en el momento exacto, digo yo. Porque si de algo estoy segura es que cualquier otro habría sido el exacto. Y no sabes si resignarte y soportar que te miren con cara de asco cuando vas sonriendo por la calle sin razón alguna, -a su parecer-, o simplemente intentar reconstruir una coraza convertida en cenizas. Pero lo haces, te resignas, vives. 
Y lo que vives es dos veces bueno.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Glattīre.

Latir al unísono
latidos          mojados
una noche
de verano

piel con piel
contacto
con
tacto

besos húmedos
estrellas...
piel roja
colores

Y si el mundo me come
que sea a su lado

Que se arme de ganas
o de lo que quiera
pero que me coma
que lo haga con ansias

¿Quieres cenarme?
Joder, sí.

Latir intenso
latir
morir
re-vivir
volver a        latir



latir.
(Del lat. glattīre, dar ladridos agudos).