jueves, 20 de abril de 2017

20 de abril

A veces te conjugo en presente
como si fuera posible
ser un funambulista
del hilo que nos une
sin romperse
y no acabar en el suelo
confundirme con el polvo
pero ya sabes lo que dicen
el dolor es otra forma de placer
silencio
silencio
sonido de los cereales
a las seis de la mañana
y cold little heart

A veces te conjugo en pasado
y hueles a cerilla quemada
a desayuno en la Plaza de las Flores
a mi manía de llorar
tres veces por semana
despúes de echar una gota de agua
a mi cactus nuevo
-y ahora muerto-
quedarme dormida pensando que
yo no elegí quererte
ni siquiera elegí reducir mis sentimientos
a times new roman
tamaño 8
gris clarito
y no elegí tampoco
no poder ponerle
fin y huir
hambienta
huir

A veces te conjugo en futuro
y ya no existes
y tu olor no es dulce
y tu voz es áspera
y así la vida
me resulta más amable
te escribo kilómetros
casi me quedo
casi te invento
casi te lleno

20 de abril

y no del 90

¿cómo estás?

domingo, 19 de marzo de 2017

Corazones aún latiendo

Como el entusiasmo que viste ferviente en mis ojos
que se opacaba poco a poco
la llama reducida a nada
la herencia de las mariposas
que están lloviendo como en la canción
y toda la culpa es del café
que hoy me sabe a tierra agonizante
a heridas que se curan
cuando sientes otras manos
y ahora la ciudad ya es para otros
todos los bares que cerramos
han cerrado
solo quedan terrazas
donde llorar fracasos
cogerte la mano que ya no calienta
y el cuerpo que ya no quema
la vecina preguntará qué tal
pero todo está bien, ya no dudo
los corazones
aún nos laten.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Fase lunar

Completándome las lunas
que menguan
para que sean
llenas

ladrándole a mi pena
para que
se marche

llenando el
vacío
en mi Gran Cañón.

lunes, 31 de octubre de 2016

De cómo expulsar la nebulosa

Recorrí con tacto suave
unas dunas blanquecinas
que eran párpados
parecían no tener fin
e ignoré la incertidumbre
y el temor a lo desconocido

es extraño conocerte
hablar el mismo idioma
que es el tacto
mas no entender a nadie
serán de otro planeta

He vivido en las vidas que te inventas
y he sabido
que nadie te velaba
la mirada muerta
que nadie calentó tus manos con talento

Recorrí con tacto suave
la geografía de tu cuerpo
utopía en días cálidos
divisando disparos en el corazón
balas en el pecho

restos
de una botella compartida
en un mal sueño
arritmia cardíaca y descosidos
tragándome los nudos de garganta a bocanadas

de cómo expulsar la nebulosa
que sea escribiendo y no
vomitando
aunque sea la misma cosa.

domingo, 2 de octubre de 2016

Mi alimento

Estoy intentando salir de esta basura que consume y que nos ciega, la basura que consumimos, de la que todos formamos parte. Estoy al borde del precipicio pero intento no caer, estoy ante algo que me tienta y lo que debo, la sinestésica* mirada, la bienvenida a la Magdalena de Proust:

Aguanta la respiración, no entiendas nada. Llénalo todo de poemas, y el frigorífico de versos. Ese es tu alimento. Sé la hormiga y no la cigarra, sé grande pero sé humilde. Muere por vivir y por seguir haciendo lo incorrecto, que es lo mismo. Escribe, escribe, escribe, (aunque sea un punto). Ese es tu lema. Ese es tu alimento. Recuerda que la sala de meditación está en uno mismo, que no hay mejor yoga que el que se hace fuera de la esterilla. Si algo no te gusta, échale ketchup. Ese es tu alimento. Sigue brillando más que mil atardeceres, porque ''eres la reina, siempre reinarás''. Vuelve a ser tú y nunca te marches, con los cuatro pies en el suelo y el corazón en el cielo. Ese es tu lema. El intercambio psíquico, la gente que te llena, recuperarla y nunca perderla. Ese es tu alimento. Encuentra tu equilibrio allá donde se encuentre. Si las dudas te limitan, duda. Duda, duda, duda. Y luego tira el dado hasta que salga siete. Sé que te sientes cansada pero, ¡No estás cansada! Ese es tu lema, ese es tu alimento. Si no sabes qué escribir, simplemente escribe. Si no sabes cómo vivir, simplemente vive.

*(συν- «junto» - αἰσθησία «sensación»)
Sinestesia: atribución de una sensación a un sentido que no le corresponde.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Más viva

No sé como describir el miedo que pasé cuando desperté del desmayo y minutos después tenía las manos y las piernas rígidas y frías como el hielo, mucho más que de costumbre. La mitad de la cara me temblaba en una especie de tic nervioso y la otra mitad no podía sentirla. Siempre tiendo a dramatizar pero esta vez no es así. Creía que algo muy malo me estaba pasando, que esta vez iba en serio, y así fue. De este susto y de los problemas que me llevaron a él he aprendido mucho, entre otras cosas, la importancia de mi actitud ante la vida y sus dramas. Un "no puedes seguir así" de alguien importante bastó para cambiarlo todo.

He trabajado mucho en mi estos meses, en estar en silencio (I'm in silence), en encontrar el por qué me ha pasado esto y lo otro y mi conclusión es que no siempre hay un porqué para estas cosas, no siempre la vida trata de enseñar, pero de todo puede uno aprender. 

Y cambiar el enfoque no es fácil, pero se acaba logrando, se acaba viendo todo de otro modo. "Eche veinte centavos en la ranura si quiere ver la vida de color de rosa". Hay que aceptar lo que te viene dado porque pelear con la realidad nunca ha sido buena idea, luchar contra las circunstancias es como dar golpes a una pared, al final uno acaba dañado. Esta vez la lección ha sido dura, pero no deja de ser merecida. Me dije: "Debo QUIERO cuidarme por encima de todo porque ni mis estudios, ni mis relaciones, ni nada en mi vida tiene futuro si yo no estoy sana y feliz". Por ello cambié mi alimentación y mis hábitos, (aunque sin renunciar a las patatas fritas y a la Coca- cola), y sobretodo volví a hacer cosas que me gustan, a tener claras mis metas y a pintarme los labios de color rojo. Parece simple y banal. Os aseguro que para mi fue un mundo. No se puede comprender un proceso espiritual mediante un razonamiento terrenal, pero ahora, habiendo ganado 5 kilos y con una gran sonrisa, sé que todo impulsa, que todo ayuda.

Y no, no me he tragado un libro de autoayuda ni pretendo ser un ejemplo, pero escribo de lo que sé, y de miedos sé bastante.