miércoles, 15 de agosto de 2012

No me duele, no me dueles.

He visto ver pasar noches enteras. Noches que se hacían días. Lunas que se hacían soles. He visto como tus ojos pasaban a ser ojos tristes. Me he visto a mi misma en lo más alto para luego derrumbarme a los infiernos, pero solo porque dicen que se está calentito. Y eso es lo que nos iba a nosotros, aunque luego decidieras que te gusta más el cielo, no te culpo. He visto como me lo has dado todo y has dejado de darmelo. Te he visto sonreir y luego llorar, y también te he visto tocando las cuerdas de esa guitarra que tienes y que ya no tocas para mi. He visto como ahora ves en otros ojos lo que antes veías en los mios. Aunque siendo sincera, creo que nunca podrán decirte lo que los míos te decían. Me alegro de que seamos amigos, después de tanto. Era lo mejor que podía pasarle a lo nuestro. Sé que prometí no volver a escribirte, pero es que ya no me duele, ya no me dueles. Bonito e impar día.


3 comentarios:

  1. Joder, este texto es como si estuviese escrito para mí, yo soy como ese al que le dedicas el texto...

    Un beso

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  2. Me ha encantado esta entrada, realmente preciosa, hacía muchísimo tiempo que no entraba aquí, me pasaré más a menudo, claro está.

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